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Piernas hinchadas: síntomas y remedios para combatirlas

Llevamos una época en la que notamos las piernas hinchadas. No necesariamente nos duelen, pero molestan. Se nos empiezan a hinchar los tobillos y, de vez en cuando, sentimos incómodos hormigueos en ellas, como si se nos durmieran.

En ocasiones, las sentimos fatigadas, y otras tantas, pueden llegar a dolernos, sí. Un poquito.

Estamos ante un síntoma que nos ocurre, en general, a las mujeres.

¿Por qué sufrimos este problema? ¿Qué ha ocurrido?


Causas de tener las piernas hinchadas

Algunas de las causas que pueden ocasionar este malestar son:

  • Un calzado inadecuado o, directamente, muy apretado. También hemos de tener en cuenta todas las horas que podemos llegar a llevar este calzado puesto, especialmente si trabajamos de pie o pasamos demasiadas horas en la misma postura.
  • Ausencia de actividad física. Esto hace que suframos de sobrepeso, otra causa de las piernas hinchadas. Si a esto, le añadimos también la edad, de una vida en la que no se ha hecho mucho ejercicio y la dieta ha sido más bien incorrecta y muy rica en sal, las posibilidades de sufrir piernas cansadas se multiplican.
  • Retención de líquidos días antes de que nos venga el periodo menstrual.
  • Varices y edemas. También puede ocurrir que tengamos las venas débiles por donde a la sangre le resulta difícil circular. De esta manera se retienen también líquidos. Ocurre también cuando se obstruyen los ganglios linfáticos.
  • Problemas en los riñones y/o intestinos llenos de toxinas.

Sin embargo, el mayor enemigo de nuestras piernas hinchadas, es la retención de líquidos.

Retención de líquidos: síntomas

Como hemos dicho, la retención de líquidos es una de las razones por las que se nos hinchan las piernas. De hecho, la mayoría de las causas que acabamos de mencionar, acaban en retención de líquidos.

No existen síntomas propiamente dichos relacionados con ella. De hecho, la retención de líquidos es un síntoma en sí mismo: un síntoma de que, quizá, podríamos estar padeciendo una enfermedad cardiovascular, digestiva o relacionada con los riñones. En este caso, el mejor remedio es ir a nuestro médico de cabecera. Dejemos el tema en manos de profesionales y dejemos de mirar síntomas, causas y remedios en Internet. Nunca ayuda.

Eliminar líquidos retenidos: ¿cómo podemos hacerlo?

Una vez hemos acudido a nuestro médico de cabecera, existen una serie de cambios que debemos realizar en nuestra vida cotidiana:

  • Bebe mucha agua. Este cambio tenía que ser el primero, como ves. Tiene sentido que bebiendo más agua de la que bebemos impulsemos la circulación sanguínea, ¿no? Cuánto más agua bebemos, más agua perdemos.
  • Cambia tu alimentación. Es importante llevar una dieta variada y equilibrada, pero también es crucial aumentar la ingesta de aquellos alimentos ricos en potasio (unas 5 raciones de frutas y verduras al día) y bajos en sodio (manzanas, peras, cerezas, arroz, avena, patata, soja, legumbres y lácteos.
  • Haz ejercicio. Una vida sedentaria es aquella que hará que retengamos líquidos, incluso que acabemos sufriendo de piernas hinchadas. Intenta caminar más, monta en bici, nada… encuentra esa actividad que te guste y motive, y practícala sin miedo. Las piernas deben moverse continuamente para que la sangre bombee mejor.
  • Bebe infusiones, si te gustan. Son ideales para matar el gusanillo cuando, entre horas, parecemos tener hambre. La toma de agua sacia el hambre: imagínate una infusión de cola de caballo, un roiboos o un té verde con limón. Riquísimas. Las infusiones suelen ser digestivas y, lo que aquí nos interesa, drenantes.

Varices y dolor en las piernas: remedios

Cuando la retención de líquidos ha llegado a su extremo, no solo sentimos las piernas pesadas, sino que además vemos cómo nos van saliendo, poco a poco, varices en las piernas.

Hay personas a las que estas varices les causan un dolor terrible. En cambio, algunas ni las sienten: solo las ven. Las varices pueden operarse, pero mejor es evitarlas. Esta suelen salir, sobre todo, cuando hacemos todo lo contrario a las recomendaciones que te acabamos de comentar.

¿Qué ocurre cuando lo que nos preocupe no es tanto tenerlas, sino más bien el dolor?

Algunas de los remedios que podemos llevar a cabo nosotras mismas en casa serían:

  • Realizar hidromasajes con la ducha. Lo haremos alternando la temperatura del agua, para que nuestra circulación lo note bien.
  • Masajes con aceites y cremas. Haremos movimientos circulares, siempre en clara ascensión hacia la rodilla. Oliva, romero, lavanda y tomillo serían los mejores aceites para piernas cansadas.
  • Cuando estemos sentadas en una silla o sofá, al final del día, intentaremos estar con las piernas en alto todo el tiempo que podamos.
  • Los tacones los dejamos, mejor, para las ocasiones especiales.

¿Sufres de piernas hinchadas? ¿Te identificas con alguna de las causas que hemos mencionado con anterioridad? ¿Tú también retienes líquidos y varices en las piernas? Cuéntanos tu experiencia en Comentarios y, si te ha servido este post, ¡compártelo!

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