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¿Pie cavo o pie plano? Cómo corregirlo

Nunca le damos a la salud de nuestros pies la importancia que merece. Una gran variedad de enfermedades del pie pueden llegar a darse a lo largo de nuestra vida (si no nacemos ya con ellas): juanetes, callos, durezas, verrugas en la planta del pie, caída del arco (pie plano) o, directamente, una pronunciación exagerada de éste (lo que conocemos comúnmente como pie cavo).

Es por ello que en las siguientes líneas te vamos a contar cómo puedes evitar y/o tratar este tipo de enfermedades de los pies, especialmente aquellos problemas con el arco y los dolores en la planta de los pies (llamados, científicamente, fascitis plantar).

Enfermedades del pie a las que podemos enfrentarnos

Como ya hemos dicho, uno de los principales problemas que podemos llegar a tener en nuestros pies, especialmente en la zona de la planta, se localiza en el arco. Cuando se produce una caída del arco, estamos ante un pie plano. Cuando, por el contrario, notamos que nuestro arco está demasiado pronunciado, estamos ante problemas de pies cavos.


Pies Cavos: ejercicios

Como hemos dicho, estamos ante un pie cavo cuando el arco de nuestra planta del pie está demasiado pronunciado. ¿Qué puede llegar a ocurrir cuando tenemos los pies cavos? Es posible que lleguemos a sentir dolor en:

  • Los dedos de los pies al apoyarlos en el suelo.
  • Los talones.
  • Las lumbares. Tengamos en cuenta que son las que más sufren cuando el problema viene de abajo, como es el caso.

Otras problemáticas que pueden llegar a aparecer debido a los pies cavos y que no implican necesariamente dolores, aunque sí molestias, son: durezas, dedos en garra, tendinitis, dificultad a la hora de calzarnos y cansancio inminente cuando llevamos un ratito de pie.

Existen varios ejercicios que podemos llevar a cabo para tratar este tipo de pie. Algunos de ellos te los contamos a continuación:

  1. Sentados, apoyamos uno de nuestros pies en el suelo, sobre una pelota pequeña, y la hacemos rodar constantemente y durante dos minutos del talón a los dedos. Hacemos lo mismo con el otro pie. Podemos utilizar, también, un rodillo.
  2. También en posición sentada, levantamos una de las piernas y dibujamos círculos con el tobillo en uno y otro sentido (un total de 5 veces para cada lado). Hacemos lo mismo con la otra pierna.
  3. Sentados con los pies descalzos sobre una toalla situada extendida en el suelo, utilizamos nuestros dedos de los pies para arrugarla y estirarla. Es un ejercicio ideal para aquellas personas con pie cavo que sufran de agarrotamiento en los dedos.
  4. También existen ejercicios para hacer de pie. Flexionamos una rodilla, sin agarrarnos a nada, e intentamos aguantar el equilibrio por 15 segundos. Repetir 5 veces este ejercicio por cada pierna.

Pies planos: ejercicios

Como ya hemos explicado antes, los pies planos se dan cuando el arco plantar cae demasiado. Cuando esto ocurre, podemos llegar a sufrir dolencias en la planta de los pies, pero también calambres, dolor en las rodillas, inclinación hacia fuera de los talones y falta de energía al realizar ejercicio físico, entre otras.

Pero también existen ejercicios a realizar para corregir problemas de pie plano, entre los que se encuentran:

  1. Correr o trotar descalzo, a poder ser en superficies blandas (césped, arena de playa). Este ejercicio es ideal para fortalecer ligamentos y músculos en este tipo de pie.
  2. También es bueno caminar en los tipos de superficie citados en el punto anterior.
  3. El ejercicio que comentamos de extensión y distensión de toalla con los pies en el suelo, además de para pies cavos, también es válido para este tipo de pies. Al igual que también sería válido el ejercicio que recomendamos para pies cavos con rodillo o pelota.
  4. Con canicas en el suelo y un recipiente mediano o grande al lado (una caja de zapatos o, incluso, un barreño) jugaremos a cogerlas una a una con los dedos de los pies, y depositarlas en el recipiente elegido. Las canicas deben agarrarse a modo de garra bajo los dedos, y no entre ellos. También podemos “jugar” a mover lápices, varillas o bolígrafos de un lado a otro. Siempre con los dedos de los pies.
  5. Caminar de puntillas o con los talones también sería un buen ejercicio. E intentar sostenerse con los bordes externos de las plantas de nuestros pies también, repitiendo 10 veces esta última acción.

Dolores en los pies y Dr Scholl: una revelación

Uno de los dolores de pies más conocido es el dolor de planta o fascitis plantar, que puede llegar a ser muy molesta cuando caminamos por largo rato o estamos un tiempo parados, de pie.

Puesto que podrías contarte entre esas personas que trabajan de pie la mayoría del tiempo, y con el fin de evitar estos dolores plantares, recomendamos el uso de plantillas de gel para los pies. En este sentido, por ejemplo, Dr Scholl se ha convertido en los últimos tiempos en un importante referente en salud podal.

Tanto si trabajamos de pie o pasamos necesariamente largos periodos de tiempo de pie, como si nos consideramos personas deportistas, incluso si únicamente necesitamos plantillas de uso diario, Dr Scholl tiene un par de plantillas que se adaptan a tus necesidades.

Estas plantillas reducen el impacto de la pisada o la zancada y, por lo tanto, reduce también la repercusión de éste sobre el resto de nuestras articulaciones, minimizando así cualquier dolencia o riesgo de lesión.

Además, debemos poner especial atención en el tipo de calzado que utilizamos. Esta firma pone a nuestra disposición un amplio catálogo de calzado ortopédico, aunando salud y estilo, que podemos utilizar diariamente y en cualquier situación (trabajo, reuniones sociales, ocasiones especiales, etc).

Es importante cuidar de la salud de nuestros pies, debido a las enfermedades y dolencias que, como ya hemos dicho, podrían llegar a ocasionarse por no cuidarlos correctamente. En resumen, ¿qué debemos hacer?

  • Realizar ejercicios de corrección en el caso de tener pies planos o pies cavos.
  • Consultar con nuestro médico o podólogo profesional qué tipo de calzado debemos utilizar, según nuestro tipo de pie y nuestras necesidades diarias.
  • Utilizar plantillas, especialmente si sufrimos de fascitis plantar y pasamos largos periodos de tiempo de pie o si practicamos algún deporte.

¿Qué haces tú para cuidar de tus pies? ¡Cuéntanoslo en los Comentarios! Y si te ha servido, ¡comparte!

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